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Uno de los pasos
significativos de St. Barnabas para mejorar el acceso a la
atención cardiaca en el Bronx ha sido la apertura de un
nuevo laboratorio de cateterismo cardiaco, en el cuarto piso
del hospital, el otoño pasado. La falta de acceso a
servicios de cirugía cardiaca en el Bronx, con frecuencia,
había impedido que los residentes recibieran una atención
que era crucial para su salud y su bienestar. Las nuevas
instalaciones en St. Barnabas serán de vital importancia
para la salud de la comunidad y para el programa de atención
cardiaca en el hospital, tanto el que se lleva a cabo
actualmente como el futuro programa.
El timón de este nuevo
servicio lo lleva el Cardiólogo Frank Iacovone, MD,
Jefe de Sección de Cateterismo Cardiaco, quien fue designado
para dirigir el nuevo programa. “Es un privilegio que St.
Barnabas y el Centro Médico Weill Cornell me brinden la
oportunidad de integrar este nuevo programa diagnóstico para
una comunidad que tiene una necesidad sustancial de sus
servicios”, comentó el especialista.
En estrecho vínculo con
Dr. Iacovone, trabaja un equipo especialmente capacitado de
enfermeros registrados que incluye a Evelyn Castillo, Juliet
Pulicay, May de los Reyes, Josefina Rodríguez, Sonia
Rivadelo, y Lorlei Belardo.
El cateterismo cardiaco
es un procedimiento mínimamente invasivo que consiste en la
inserción de un tubo extenso y fino, o catéter, en una
arteria de la ingle, el brazo o la muñeca. El catéter es
guiado hasta el corazón y luego es usado para inyectar un
líquido de contraste que permite visualizar las arterias del
corazón, bajo exposición de rayos X. Las imágenes de rayos X
aportan un mapa detallado del corazón y revelan posibles
bloqueos, así como su ubicación. Este procedimiento se
combina con mediciones de la fuerza muscular y la presión
arterial, y es parte integral del diagnóstico cardiaco. El
Dr. Iacovone trabaja personalmente con los pacientes para
ayudarles a comprender el procedimiento.
Dr. Iacovone intenta
obtener la aprobación estatal para agregar los
procedimientos de angioplastia e implantación de stents los
que usan un balón para abrir las arterias bloqueadas y un
tubo con malla de alambre para mantener la arteria abierta,
respectivamente. La adición de estos procedimientos
permitirá que los pacientes reciban una intervención
cardiaca integral, sin salir del Bronx. El Dr. Iacovone y su
equipo también implementarán un estudio de investigación
para determinar la efectividad de diferentes tratamientos en
la reducción de lesiones renales inducidas por el líquido de
contraste, en pacientes con insuficiencia renal.
Actualmente, más de 300 pacientes con
necesidad de intervención cardiaca ya se han beneficiado de
los servicios brindados en las nuevas instalaciones de St.
Barnabas. El laboratorio de cateterismo cardiaco en St.
Barnabas es un programa valioso y en crecimiento, destinado
a la atención de pacientes del Bronx que padecen dolencias
cardiacas. |